La Academia de Cine de Extremadura alerta sobre el impacto en el sector tras la eliminación del ‘Proyecto Corto’ de Movistar Plus+
La Academia de Cine de Extremadura defiende al cortometraje como un espacio de descubrimiento y desarrollo de nuevas voces a través de un comunicado
La Academia de Cine de Extremadura ha expresado su «enorme preocupación» por la noticia de la desaparición de ‘Proyecto Corto’ de Movistar Plus+. El cortometraje no constituye un formato menor ni un mero trámite hacia el largometraje; representa un espacio fundamental de creación, riesgo, innovación y aprendizaje. Es el escenario donde emergen nuevas miradas cinematográficas, donde se consolidan equipos técnicos y artísticos, y donde los profesionales del sector dan sus primeros pasos antes de abordar producciones de mayor envergadura.
Durante casi tres décadas, el apoyo de Movistar Plus+ ha sido una pieza vertebradora para que cientos de cortometrajes pudieran ver la luz. Su implicación histórica no solo aportaba una financiación indispensable, sino que significaba un reconocimiento explícito al valor cultural e industrial del formato, constituyendo una apuesta decidida por el futuro del tejido audiovisual español.
La eliminación de esta vía de apoyo deja un vacío crítico y de difícil cobertura en un escenario donde la producción de cortometrajes ya exige enormes esfuerzos económicos, logísticos y creativos. Cada incentivo que desaparece se traduce en una pérdida directa de oportunidades para el talento emergente, en una menor diversidad de historias y, en última instancia, en un debilitamiento de la industria en su conjunto.
La Academia, que se define como una «institución comprometida con el impulso y la defensa del sector audiovisual», defiende firmemente que proteger el cortometraje es salvaguardar el futuro de la cinematografía. La inversión en este formato no es prescindible; es la base sobre la que se sostiene la renovación y el desarrollo del sector.
Por todo ello, la Academia de Cine de Extremadura insta a que esta decisión sea replanteada y solicita la apertura de un espacio de diálogo con los profesionales y las asociaciones del audiovisual para hallar nuevas fórmulas de colaboración: «Apostar por el cortometraje es apostar por el talento, por la cultura y por la sostenibilidad de nuestro cine», menciona.
Cada cortometraje que se deja de producir representa una historia silenciada, una oportunidad perdida y una voz que corre el riesgo de no ser escuchada. Es responsabilidad de todos los agentes implicados evitar que el vacío ocupe el espacio donde siempre ha residido el talento.







