El fotógrafo Douglas Dubler pone a prueba las ópticas Zeiss Otus ML
El fotógrafo Douglas Dubler relata su experiencia a la vez que habla de su proceso creativo fotografiando con Zeiss Otus ML
En una azotea de la ciudad de Nueva York, el veterano fotógrafo Douglas Dubler observaba cómo el ángulo del sol se desplazaba sobre el paisaje urbano, mientras su reloj interno calculaba meticulosamente los pocos minutos de luz perfecta. Con un equipo de 13 personas preparado y la modelo Nadia Kazakova ya vestida con Aknvas, Dubler se disponía a capturar la toma exterior “urbana NYC” que había imaginado desde que exploró la localización. El clima acompañó y, apoyándose en un conocimiento íntimo de la luz cultivado durante cincuenta años de maestría fotográfica forjada con esfuerzo, la imagen fue suya.
Fue una toma impecable desde el primer disparo, capturada a f/1.4 con el Zeiss Otus ML 85mm: la nítidez en el rostro de Kazakova pese a la amplia apertura, con el fondo fundiéndose en un bokeh suave. (Dubler prefiere usar la traducción literal del japonés “boke” ボケ en lugar de la versión americanizada “bokeh”). En el proceso de Dubler nada se deja al azar. Cada fotografía da testimonio de un dominio técnico respaldado por la mejor tecnología y ópticas de vanguardia.

La filosofía de Dubler
La filosofía de Dubler es clara: “Fórmate con quienes están en la cima de la pirámide”. Basta un vistazo a su currículum de mentores y colaboradores para confirmarlo. Con poco más de veinte años estudió con Ansel Adams, aprendiendo la técnica de la previsualización y el famoso Sistema de Zonas para controlar el aspecto final de la copia en blanco y negro. Fue discípulo del reconocido fotógrafo de moda Neal Barr en Nueva York, colaboró con el legendario escultor Isamu Noguchi y aprendió los matices de la óptica del ingeniero Oscar Soetbeer. Su relación de 30 años con el estudio de Irving Penn incluyó la arquitectura del flujo de trabajo de impresión digital del gran fotógrafo del siglo XX.
La relación de Dubler con Carl Zeiss AG se remonta a la década de 1970, cuando el fabricante de cámaras Victor Hasselblad lo llevó a Suecia para una visita privada a la fábrica, organizando que un ejecutivo de Zeiss se uniera a ellos. Ambos le regalaron una cámara y un objetivo a su elección. “Victor Hasselblad me hizo un estuche especial de cuero hecho a mano con una placa de latón grabada con mi nombre”, recuerda Dubler. “Todavía lo conservo”.
“A lo largo de los años colaboré con Zeiss a través de mi conexión con Hasselblad. Tras mi transición a lo digital, después del 2000, pasé lógicamente a los objetivos Loxia, Batis y Otus, y más recientemente al Otus ML”. Una colaboración extraordinaria incluyó su trabajo pionero en fotografía de moda con flash ultravioleta utilizando un objetivo especial de cuarzo Zeiss de 105 mm. El resultado: un proceso completamente único que produjo imágenes neón sorprendentemente vibrantes manteniendo el estilo pulcro de Dubler. “En retrospectiva”, afirma, “ha sido la relación con un fabricante más importante de mi carrera”.

Poniendo a prueba el Otus ML
En 2025, cuando Zeiss presentó los nuevos objetivos Otus ML, se solicitó la evaluación experta de Dubler. “Tengo los Otus originales. Me interesaba mucho ver cómo este ML se comparaba con los originales, que son mucho más pesados y caros”, explica. Diseñados para ofrecer rendimiento óptico, los Otus ML se basan en el legado Otus con una nitidez excepcional, reproducción precisa del color y aberraciones cromáticas mínimas. Disponibles en focales 1.4/50mm y 1.4/85mm, cuentan con enfoque manual preciso, con el control como eje central de su diseño.
Creativo que memoriza el manual de la cámara de principio a fin, Dubler prueba rigurosamente cualquier equipo antes de usarlo profesionalmente. En el caso de los objetivos, examina cada distancia focal, disparando en todos los diafragmas y a distintas distancias para determinar el mejor rendimiento. “Comparé el 85 Otus con el 85 Otus ML”, detalla. “Los ML se comparan muy favorablemente, especialmente el 85. Para probar un objetivo, lo enfocas manualmente, haces la foto, cambias el diafragma y vuelves a enfocar. A veces el punto de enfoque varía entre ajustes; con este Zeiss no ocurre”.
“Me pregunté inmediatamente: ¿puede el legado Otus —su legendaria resolución, contraste y microcontraste— trasladarse a objetivos mirrorless manteniendo la sensibilidad táctil en la que confío como profesional?”
Sombra y luz
Dubler eligió el Zeiss 85mm Otus ML para una intensa sesión de moda de un día con Shadow & Light Magazine, fotografiando a Nadia Kazakova. La sesión incluyó múltiples esquemas con flash de estudio, luz natural de estudio y luz solar exterior. “Estuve muy pendiente de la luz exterior todo el día”, explica. Con la aplicación Sun Seeker, siguió el recorrido del sol en la azotea, preparándose para la breve ventana de luz vespertina en la que la escalera quedaría mayormente en sombra, dejando a la modelo enmarcada por el sol contra el azul intenso del cielo neoyorquino.
Esa luz óptima duraría apenas unos minutos. Dubler necesitaba absoluta confianza en el enfoque, especialmente disparando a f/1.4 para lograr el máximo bokeh. “No quería que el fondo ni el primer plano compitieran con la modelo. A 1.4, su rostro estaba increíblemente nítido. La primera foto que tomé a 1.4 fue la imagen perfecta”. Un recorte de aproximadamente el 3% del encuadre completo todavía revela pestañas individuales. Esta resolución excepcional a una apertura tan amplia es característica de la dimensionalidad nítida que Dubler aporta a cada imagen. Su búsqueda durante décadas ha sido dotar a la fotografía —arte inherentemente bidimensional— de una sensación de tercera dimensión. Sus herramientas son simples y limitadas: óptica y luz.

De vuelta en el estudio, probó el objetivo con distintos esquemas de iluminación: luz natural filtrada por claraboyas ajustables, flashes electrónicos Broncolor y el reto de fotografiar tejidos con lentejuelas reflectantes sin perder detalle en las altas luces. El 85mm manejó sombras profundas y brillos intensos en guantes plateados a f/5.6 con total solvencia. En un vestido verde chartreuse con lentejuelas, el objetivo preservó la cualidad luminosa del material sin sacrificar gradación tonal. Cada imagen resulta impactante, con un detalle extremadamente preciso que supera lo meramente realista.
Para Dubler, la prueba definitiva es siempre la copia final. “El arte de la fotografía es la copia impresa”, afirma, recordando una célebre máxima de Ansel Adams. En su análisis técnico para Shadow & Light señala: “El microcontraste del Zeiss Otus ML es muy evidente, especialmente en el archivo ProPhoto de 16 bits en alta resolución”. Al examinar las copias en visores calibrados GTI, evaluó la capacidad del objetivo para preservar las más sutiles diferencias cromáticas. “El contraste y el microcontraste, esas pequeñas gradaciones tonales que modelan la forma tridimensional, son igual de importantes”, explica. “Los objetivos representan la forma con una cualidad casi escultórica”.

Ciencia y arte
Al analizar la serie Otus ML, Dubler identifica lo que las distingue: “Estos objetivos Otus son una síntesis de arte y ciencia. La ciencia es la resolución. El arte es el boke. No se consigue esto con ningún otro objetivo”. Esa síntesis refleja su propio enfoque. “En mis manos, los Carl Zeiss Otus ML no solo registran la luz; la articulan”, afirma. “Las mejores herramientas no dictan la imagen; amplían el vocabulario del fotógrafo”.
Dubler presentará “The Power of the Printed Image” el 28 de marzo de 2026 en Cine Gear Connect New York, en Industry City. También comparte análisis detallados en sus redes sociales y más trabajos en su página web oficial.






