ALÍA refuerza en el Festival de San Sebastián su apuesta por la innovación, el talento y el futuro de la industria audiovisual
La Alianza de la Industria Audiovisual ha desarrollado una intensa agenda durante el 74 Festival de San Sebastián
ALÍA – Alianza de la Industria Audiovisual ha participado un año más en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián con una agenda centrada en algunos de los grandes desafíos que afronta actualmente el sector: la incorporación de nuevas tecnologías, la protección de los derechos y la autoría, el impulso de la innovación y el reconocimiento del talento y de las empresas que conforman la industria técnica audiovisual.
Entre las actividades desarrolladas durante el 74 Festival de San Sebastián, ALÍA reunió en el Kursaal a representantes de la tecnología audiovisual, la dirección de fotografía, la producción y la postproducción para analizar el impacto real de la inteligencia artificial en los procesos profesionales; participó nuevamente en Zinemaldia Startup Challenge y celebró su sexta Asamblea General de Socios y Socias.
La IA ya está en el pipeline audiovisual: trazabilidad, derechos y criterio profesional
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en una herramienta integrada en distintos puntos del pipeline audiovisual. Su incorporación abre, sin embargo, importantes interrogantes en torno a la autoría, los derechos, la trazabilidad de las imágenes, la formación de los profesionales y la necesidad de establecer unas reglas de juego compartidas.
Estas fueron algunas de las principales cuestiones abordadas en la mesa “IA en el pipeline audiovisual: creación, derechos y nuevos procesos”, organizada por ALÍA el 23 de septiembre en el Kursaal, dentro de las actividades de Industria del Festival de San Sebastián.
Moderada por Mabel Klimt (Elzaburu), la sesión contó con la participación de Marta Bragado (Sony Professional), Javier Urosa (Do-Technology), Ferran Piquer (Efectoscopio), Migue Amoedo AEC y José Jaime Linares (APPA).

Desde el ámbito tecnológico, Marta Bragado, de Sony Professional, destacó la rapidez con la que la inteligencia artificial ha pasado de ser una tecnología experimental a integrarse en herramientas de uso cotidiano, también en las cámaras profesionales, mediante sistemas avanzados de autoenfoque, reconocimiento y seguimiento de personas y objetos.
Junto a sus ventajas en términos de eficiencia, Bragado puso el foco en uno de los principales desafíos del nuevo escenario: determinar el origen y las transformaciones de las imágenes.
“Como todo superpoder, tiene una responsabilidad detrás. Creo que en nuestro sector el mayor riesgo es perder la trazabilidad o la autoría de lo que estamos viendo”, señaló.
En este contexto, explicó el desarrollo de C2PA, un estándar abierto destinado a registrar la procedencia y las modificaciones que experimenta un contenido a lo largo de la cadena, desde su captura hasta su distribución.
Por su parte, Javier Urosa (DO Technology), supervisor y productor ejecutivo de VFX, abordó la infraestructura necesaria para incorporar estas herramientas en entornos profesionales y las posibilidades que ofrece el trabajo en cloud.
“Ir a la nube con la IA es casi una necesidad”, afirmó, destacando la capacidad de disponer de recursos de computación escalables, reducir el impacto de la rápida obsolescencia del hardware y adecuar el gasto a las necesidades de cada producción.
La nube puede desempeñar además un papel fundamental en la auditoría de modelos, licencias y procesos, permitiendo registrar qué herramientas, modelos y softwares han intervenido en cada plano. Urosa incidió también en que la IA no implica necesariamente la desaparición de los procesos tradicionales de VFX, sino la incorporación de una nueva herramienta que deberá convivir con la composición, el CGI y otras disciplinas.
Desde la experiencia de la postproducción y los efectos visuales, Ferran Piquer (Efectoscopio) defendió una integración progresiva y controlada de estas tecnologías, tanto en tareas de gestión -como desgloses, presupuestos o estimaciones- como en procesos creativos de generación y tratamiento de imagen.
“Una vez más, trazabilidad en todo”, resumió. Sobre la transformación que afronta la industria añadió: “Son buques difíciles de frenar. Dar un volantazo es complejo, pero necesario”.
Piquer puso asimismo el acento en la formación y en la importancia de no construir perfiles profesionales excesivamente ligados a herramientas concretas que pueden quedar obsoletas en pocos meses. La experiencia, la cultura visual y el conocimiento del oficio deben seguir siendo, defendió, la base sobre la que incorporar posteriormente las nuevas tecnologías.
Transparencia, consentimiento y protección de la creación
La autoría y los derechos sobre las imágenes utilizadas para entrenar modelos generativos ocuparon también una parte central del debate.
El director de fotografía Migue Amoedo AEC defendió la necesidad de que los profesionales participen activamente en esta transformación a partir de tres conceptos fundamentales: transparencia, trazabilidad y consentimiento.
“Tenemos que tener claro que actualmente un rodaje no es solamente una obra audiovisual: es un dataset que sirve para más cosas. Y no hablo de la película montada, hablo de los brutos”, afirmó.
Esta nueva realidad obliga, señaló, a conocer con qué materiales se entrenan los modelos, quién ha participado en la creación de esas imágenes, si existe consentimiento para reutilizarlas y, en su caso, qué fórmulas de compensación deberían establecerse.
Amoedo defendió además una aplicación de la inteligencia artificial por capas y en fases concretas del pipeline, frente a la idea de una única herramienta capaz de generar automáticamente una película completa. Entre los ámbitos donde su impacto resulta ya especialmente visible destacó la preproducción, por su capacidad para acelerar la conceptualización y comunicar con rapidez la identidad visual de un proyecto a los diferentes departamentos.
Desde la perspectiva de producción, José Jaime Linares, presidente de APPA, explicó que la IA ya encuentra aplicaciones concretas en la elaboración de informes, planes de trabajo, transportes, desgloses o presupuestos, pero advirtió frente a la idea de que estas herramientas puedan sustituir automáticamente la experiencia de los profesionales.
“El factor humano sigue siendo imprescindible y difícilmente sustituible en ámbitos esenciales de la producción”, afirmó. La IA puede proporcionar orientación y acelerar determinados procesos, pero la producción continúa dependiendo del conocimiento, la experiencia, la negociación y la capacidad de resolver situaciones reales.

El debate, en el que el público participó de manera muy activa, dejó así varios puntos de encuentro entre los distintos departamentos: la IA ya forma parte de los procesos audiovisuales; el conocimiento profesional continúa siendo determinante para utilizarla con criterio; y su implantación deberá ir acompañada de mecanismos que garanticen trazabilidad, seguridad, derechos y transparencia.
La velocidad de esta transformación supone además un desafío para empresas, asociaciones y centros de formación: incorporar nuevas competencias sin romper la transmisión de conocimiento entre generaciones ni eliminar los escalones profesionales que permiten adquirir experiencia.
Más allá del debate sobre la sustitución de puestos de trabajo, la cuestión que centró la conversación pasa por decidir cómo integrar la inteligencia artificial de manera soberana en una industria sostenible, manteniendo el valor de la creación humana y estableciendo mecanismos que permitan conocer qué herramientas se han utilizado, sobre qué materiales y bajo qué condiciones.
ALÍA participa un año más en Zinemaldia Startup Challenge
La innovación volvió a ocupar un lugar destacado en la agenda de ALÍA con su participación en Zinemaldia Startup Challenge, iniciativa central de la jornada Zinemaldia & Technology, organizada por el Festival de San Sebastián en colaboración con TECNALIA, ALÍA y Vicomtech.
Zinemaldia & Technology constituye la apuesta del Festival por generar un espacio de referencia para la reflexión y el desarrollo de la innovación tecnológica aplicada al sector audiovisual. ALÍA forma parte cada año del jurado de la iniciativa y en esta edición estuvo representada por Yolanda Hurtado, de Picnic Post.

La competición estatal forma parte de Spanish Screenings: Financing & Tech, iniciativa en la que participan el Ministerio de Cultura a través del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, ICEX, el Festival de Málaga y el Festival de San Sebastián.
En esta edición, el premio al mejor proyecto español incrementó su dotación hasta los 30.000 euros, gracias al apoyo del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
El premio al Mejor Proyecto Español recayó en PIXENTINEL, de Luis Zabala, una plataforma de inteligencia operativa para live streaming que monitoriza, diagnostica la causa raíz de posibles incidencias, actúa y aprende mediante un algoritmo propietario orientado a proteger los ingresos y la experiencia de visionado.
El reconocimiento al Mejor Proyecto Europeo fue para Virtual Location Scouting, de Antti Ahokoivu (Finlandia), un buscador digital de localizaciones que permite compartir la información con los diferentes miembros del equipo para optimizar la planificación de los rodajes. El proyecto recibió asimismo la Mención al Emprendimiento.
La industria técnica, el motor invisible de la industria audiovisual: ALÍA celebra su sexta Asamblea General
En el marco de su presencia en San Sebastián, ALÍA celebró el 24 de septiembre su sexta Asamblea General de Socios y Socias, una cita que se ha consolidado ya como parte de la agenda anual de la asociación durante el Festival.
La Alianza convocó a sus 67 empresas asociadas para hacer balance de la actividad desarrollada durante el último ejercicio, presentar el nuevo protocolo para la prevención del acoso sexual entre sus asociados y aprobar las cuentas anuales.
La Asamblea contó además con la participación de Vanessa Ruiz-Larrea, fundadora y vicepresidenta de la asociación durante su etapa en Deluxe Spain y actualmente Postproduction Executive en Amazon MGM Studios, quien compartió con los socios de ALÍA su experiencia en torno a los nuevos workflows de postproducción en cloud.
Como reconocimiento a su dedicación y a su contribución al crecimiento y consolidación de la asociación desde sus orígenes, ALÍA concedió a Vanessa Ruiz-Larrea el primer Premio ALÍA al Impulso de la Industria Audiovisual.
Asimismo, la asociación acordó nombrarla Socia Honorífica de ALÍA, poniendo en valor una trayectoria estrechamente vinculada al desarrollo y fortalecimiento de la industria técnica audiovisual.
“Este sexto año como partners del Festival de San Sebastián confirma el valor de una colaboración que para ALÍA es ya estratégica. Queremos agradecer especialmente a José Luis Rebordinos el apoyo que siempre ha brindado a nuestra asociación y su sensibilidad hacia las empresas y los profesionales que conforman la industria técnica audiovisual. Le deseamos la mejor de las suertes en su nueva etapa. Al mismo tiempo, afrontamos con enorme ilusión el futuro y deseamos seguir fortaleciendo esta magnífica y estratégica colaboración con el festival de la mano de la nueva dirección de Maialen Beloki. Quiero agradecer también la profesionalidad, la cercanía y el compromiso de todo el equipo de Industria, con el que ha sido un auténtico placer trabajar durante estos seis años”, señala Roberto Sacristán, presidente de ALÍA – Alianza de la Industria Audiovisual.
Como cierre de su participación en el 74 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, ALÍA reunió esa misma jornada a socios, profesionales y representantes de la industria en su tradicional cóctel, un encuentro concebido para estrechar vínculos entre los diferentes agentes del sector y continuar impulsando la colaboración dentro de la industria audiovisual española.




