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PELICULAS
Fear and Desire
23/01/2013
La obra maldita de Kubrick

Este domingo, en el canal TCM, se emite Fear and Desire, la opera prima de Stanley Kubrick y la que puede ser considerada como su obra maldita, ya que el director destruyó todas las copias que tuvo a su alcance. Pero Kodak guardó una única copia que ha sido recientemente restaurada y remasterizada en HD.

En 1950, Stanley Kubrick, por entonces con 22 años, convenció a su amigo Howard Sackler para que escribiera el guión de una película que entonces tuvo dos títulos provisionales, La Trampa y, más tarde, La forma del miedo. La guerra de Corea acababa de estallar y Kubrick quería que fuera una película bélica. Había planeado la película toma a toma, imaginando cada uno de los ángulos de la cámara.

Parte de la familia de Kubrick invirtió en el proyecto 10.000 dólares. Cuatro de sus amigos formaron parte del equipo técnico y su mujer por aquella época, Toba Metz, fue la script.

El rodaje duró un mes. El tiempo fue muy bueno y Kubrick consiguió la perfección visual que pretendía. El escaso presupuesto, sin embargo, le impidió contar con una máquina de niebla, aunque salió del paso como pudo. Kubrick se encargó de la iluminación y prácticamente todos los días mantenía acaloradas discusiones con el técnico de sonido, Nathan Boxer, finalmente despedido, por la colocación de los micrófonos.

Las dificultades comenzaron cuando empezó el proceso de montaje y postproducción. La banda sonora que había encargado al compositor Gerald Fried requería 23 músicos. También tuvo que convocar de nuevo a los actores para coordinar los diálogos en estudio. El presupuesto aumentó a los 53.000 dólares.

 

 

En junio de 1952 Kubrick terminó el montaje y la sincronización. Duraba 66 minutos. Alquiló un cine y mostró la película al crítico Mark Van Doren, quien la calificó como “ brillante e inolvidable”, “una fábula que transmite verdad, un cuento de hadas que pertenece a este mundo después de todo”. “Merece la pena estar al tanto del futuro de Stanley Kubrick". Sin embargo, algunos asistentes a estos primeros pases se rieron de la actuación de Paul Mazursky (el joven Sydney en el filme), algo que alteró a Kubrick hasta hacerle llorar.

Joseph Burstyn, distribuidor que había estrenado la mayoría de las películas del neorrealismo italiano en Estados Unidos, se encargó del estreno comercial de la que finalmente se llamaría Fear and Desire, por sugerencia del distribuidor.

La ópera prima de Kubrick se estrenó el 31 de marzo de 1953. Variety la definió como un culto y original drama bélico que destaca por su fresco tratamiento de cámara y sus diálogos poéticos. En general, todos los comentarios destacaban el prometedor futuro de su director.

Sin embargo, la película tuvo poco impacto en taquilla y Kubrick acabó despreciándola. La definió como un trabajo de aprendiz, “un esfuerzo torpe y pretencioso”. “ Una versión en 35 mm de lo que unos estudiantes de cine hacen en clase en 16 mm. Nuestras ideas eran buenas pero no sabíamos cómo ponerlas en práctica con dramatismo".

Kubrick hizo todo lo posible para que la cinta quedara fuera de circulación. Él mismo supervisó la destrucción del negativo. No contaba con que Kodak hacía siempre una reproducción adicional para guardarla en sus archivos. Cuando en 1994 empezaron a aparecer copias pidió a Warner Brothers, el estudio con el que había trabajado durante los ochenta, que publicase una carta en su nombre explicando que Fear and Desire era “un fallido ejercicio de cineasta aficionado. Una rareza completamente inepta, aburrida y pretenciosa”. Según decía, la única lección que aprendió en su primera experiencia como director es que “el dolor es un buen maestro”.