Arranca el rodaje de ‘Algunas canciones ruidosas’, un documental sobre Los Mockers
Kevin Castellano y Edu Hirschfeld dirigen esta coproducción entre España y Uruguay, con fotografía de Sara Gallego Grau AEC. El rodaje se desarrolla este mes de octubre en Valencia, Sion, Montevideo y Buenos Aires, y combina imágenes digitales con material rodado en 16 mm.
Kevin Castellano y Edu Hirschfeld se ponen al frente de Algunas canciones ruidosas, un documental que recorre la historia de la legendaria banda de rock uruguaya Los Mockers y acompaña a sus integrantes supervivientes en la grabación de nuevas canciones. La película es una coproducción de la española Inaudita y la uruguaya La Suma.

La dirección de fotografía corre a cargo de Sara Gallego Grau AEC, que trabaja con una Sony FX6 y ópticas IronGlass Soviet MKII. Además, algunos planos realizados en el estudio de grabación de Pasarela Valencia se han rodado en 16 mm, con emulsión Double-X y una cámara Bolex equipada con ópticas ZEISS Super Speed.
Hace sesenta años, Los Mockers publicaban su único LP, un disco hoy considerado de culto que contribuyó a marcar el nacimiento del rock en el Río de la Plata. Hace veinticinco años, otra obra de culto, la película 25 Watts, también hacía historia en Uruguay. Entre ambos acontecimientos existe una conexión que va mucho más allá de la casualidad: en 2001, los directores Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll recuperaron las canciones de Los Mockers para la banda sonora de su película y lograron, sin pretenderlo, acercar la música del grupo montevideano a una nueva generación.
Ese es el punto de partida de Algunas canciones ruidosas. El documental combina dos líneas narrativas: por un lado, el proceso de grabación de nuevas canciones entre Valencia y Suiza, con Esteban Hirschfeld a los teclados, Jorge Fernández a la guitarra y Polo Pereira a la voz; por otro, un recorrido por la singular biografía de la banda, una historia de aventuras rocambolescas que atraviesa el Uruguay de los años sesenta.
La historia de Los Mockers se remonta a una época en la que el rock apenas acababa de aterrizar en el Río de la Plata. En un contexto de absoluta precariedad, los músicos uruguayos suplían la falta de recursos con ingenio y determinación. Ese impulso los llevó hasta Buenos Aires en 1966 para grabar su único LP con la discográfica EMI-Odeón. Su historia quedaría marcada por la falta de oportunidades, la dictadura y el exilio de sus integrantes a diferentes partes del mundo.

«Actuábamos en salones de tango, ante un público atónito, con las guitarras que nos fabricaba mi viejo en su carpintería. Aunque no teníamos nada, éramos muy amigos y estábamos decididos a salir adelante con la banda como fuera», recuerda Jorge Fernández sobre los inicios del grupo.
En las décadas siguientes, seguidores de todo el mundo propiciaron reediciones piratas del disco. Una de ellas terminó en manos de los directores de 25 Watts. La repercusión de la película contribuyó a reunir a los miembros de la banda, que llevaban décadas sin contacto.
«Como amigos, directores y músicos, nos sentimos completamente reflejados en la historia de Los Mockers porque, en lugar de perpetuar los típicos clichés de los grupos de rock, habla de cinco amigos que luchan por un sueño en común. Nos emociona imaginar que, cuando tengamos ochenta años, seguiremos siendo amigos y podremos recordar nuestra amistad, igual que ellos a través de la música que hicieron juntos», señalan los directores Edu Hirschfeld y Kevin Castellano.








